{"id":466,"date":"2025-07-31T15:36:05","date_gmt":"2025-07-31T18:36:05","guid":{"rendered":"https:\/\/misionera.net\/web\/?p=466"},"modified":"2025-07-31T16:02:32","modified_gmt":"2025-07-31T19:02:32","slug":"el-viejo-predicador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/misionera.net\/web\/2025\/07\/31\/el-viejo-predicador\/","title":{"rendered":"El viejo predicador"},"content":{"rendered":"<h4>A todo amante de la verdad le gusta o\u00edr hablar a un buen predicador, a uno fiel y valiente que no teme decir toda la verdad. Estos no abundan en nuestros d\u00edas, pero hay un predicador que sigue proclamando d\u00eda tras d\u00eda, a\u00f1o tras a\u00f1o, con la misma fidelidad de siempre. \u00c9l no se deja influenciar por las opiniones de nadie, ni se adapta a los tiempos cambiantes.<\/h4>\n<h4>Ha predicado ya por mucho tiempo, y en realidad es el expositor m\u00e1s viejo del mundo, pero no ha disminuido la fuerza de sus pl\u00e1ticas. Lo que dice es convincente, y nadie se atreve a contradecirle. Con todo, no es popular, \u00a0aunque \u00a0tiene \u00a0por \u00a0parroquia al\u00a0 mundo entero. Visita al rico y al pobre, y todos le escuchan con respeto.<\/h4>\n<h4>Es elocuente. Mueve y despierta los sentimientos y emociones m\u00e1s hondos, como nadie ha podido hacerlo. Hace brotar l\u00e1grimas de ojos poco acostumbrados a llorar. Dirige la palabra al entendimiento, a la conciencia y al coraz\u00f3n de sus oyentes. Nadie ha podido refutar sus argumentos, ni hay coraz\u00f3n que haya quedado del todo insensible ante la fuerza de sus mensajes. \u00c9l predica a la gente de toda religi\u00f3n, y a la que no profesa ninguna. Es aborrecido de la mayor\u00eda, pero se hace o\u00edr de todos.<\/h4>\n<h4>No es refinado ni cort\u00e9s. A veces interrumpe los actos p\u00fablicos y las funciones sociales, y se entremete en los placeres privados de quienes no desean verle. Entra lo mismo en el claustro del religioso como en la f\u00e1brica y la c\u00e1rcel. Nunca est\u00e1 lejos de la taberna y no hay palacio que le espante. Su nombre es La Muerte.<\/h4>\n<h4>Del viejo predicador habr\u00e1s o\u00eddo muchos sermones. Cada peri\u00f3dico le dedica una o m\u00e1s p\u00e1ginas. Las tumbas le sirven de p\u00falpito, y a menudo se ve a su auditorio desfilar por la calle. Toda se\u00f1al de luto recuerda una visita suya. \u00bfY no es cierto, apreciado lector, que a ti tambi\u00e9n se ha acercado alguna vez, y algo ha dicho al o\u00eddo tuyo?<\/h4>\n<h4>La partida de ese vecino, la p\u00e9rdida de ese amigo estimado, \u00a0la \u00a0\u00a0solemne \u00a0\u00a0despedida \u00a0\u00a0de\u00a0 \u00a0ese \u00a0\u00a0padre querido, el abismo terrible que queda en tu coraz\u00f3n porque fue arrebatada la esposa amada o la ni\u00f1a adorada. Todos estos fueron llamados del viejo predicador. Y un d\u00eda pronto podr\u00eda \u00e9l tomarte a ti por texto. En el c\u00edrculo de tu familia atribulada, \u00e9l predicar\u00e1 su serm\u00f3n y t\u00fa ser\u00e1s la ilustraci\u00f3n que emplear\u00e1.<\/h4>\n<h4>Puedes deshacerte de la Biblia. Puedes despreciar sus ense\u00f1anzas, deso\u00edr sus advertencias y rechazar al Salvador en ella ofrecido. Puedes alejarte de los predicadores del evangelio, y si no te agrada la lectura de este folleto, puedes botarlo. Pero cuando te hayas deshecho de la Palabra de Dios y de sus servidores, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1s con este predicador?<\/h4>\n<h4>\u00bfTienes alg\u00fan plan para jubilarlo?\u00a0 \u00bfO esperas que algunos a\u00f1os m\u00e1s de ciencia y cultura lo hagan desistir de sus pr\u00e9dicas molestosas? \u00c9l ha seguido indiferente a los acontecimientos y opiniones variables de miles de a\u00f1os, y es poco probable que cambie en la vejez. \u00a1Considera, oh mortal, la perspectiva que est\u00e1 delante de ti!<\/h4>\n<h4>Pronto tu peque\u00f1o d\u00eda habr\u00e1 pasado. Tus placeres y tus preocupaciones habr\u00e1n terminado, y lo terrenal t\u00fa habr\u00e1s dejado atr\u00e1s para siempre. Sabes que tienes que morir, \u00bfno es cierto? Pero, \u00bfcu\u00e1ndo? Debes reconocer que es cosa que puede suceder a cualquier edad, y sin aviso previo. Esto te lo ha dicho \u00e9l.<\/h4>\n<h4>Otra pregunta m\u00e1s importante es esta: \u00bfC\u00f3mo morir\u00e1s t\u00fa?\u00a0 \u00bfEn qu\u00e9 estado de alma te hallar\u00e1 la muerte?\u00a0 Dichosos aquellos que pueden afirmar que por la gracia de Dios y la fe en Jesucristo est\u00e1n preparados ya para esa sorprendente evento. Pero no todos pueden decirlo. A una gente respetable de Jerusal\u00e9n, Jes\u00fas tuvo que decir una vez: \u201cA donde yo voy, no pod\u00e9is venir\u2026 Porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados morir\u00e9is\u201d.<\/h4>\n<h4>Esa es una manera de morir: en los pecados, sin salvaci\u00f3n. Pero la Biblia habla tambi\u00e9n de otra manera de morir. Habla de quienes \u201cmurieron en la fe\u201d. Y, dice: \u201cBienaventurados los que murieron en el Se\u00f1or\u201d. Estos son los que, reconoci\u00e9ndose pecadores y necesitados de salvaci\u00f3n, han mirado por la fe a Cristo, el Salvador que muri\u00f3 para librarnos de la condenaci\u00f3n que nuestros pecados han merecido. \u00c9l, y \u00c9l solo, ha resucitado para dar perfecta paz y seguridad a quienes lo reciban.<\/h4>\n<h4>M\u00e1s que preguntarte cu\u00e1ndo vas a morir, te hago la pregunta clave: \u00bfC\u00f3mo morir\u00e1s t\u00fa?<\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A todo amante de la verdad le gusta o\u00edr hablar a un buen predicador, a uno fiel y valiente que no teme decir toda la verdad. 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